lunes, 12 de julio de 2010

Una vez más... Cádiz te quiero.


Cuan patosa y caprichosa el domingo pasado me fui a Cádiz de dominguera con mi madre...llevaba fines y fines de semana pidiéndole a las niñas que fuéramos a la playa y la razón inexcusable de la negativa eran los exámenes, pero ya lo habían terminado y ya la realidad era otra: "No voy porque prefiero ir a la piscina con mis amigas", así que tal cual me dije "ME VOY SOLA CON MI MADRE; ALA".
Casi cuando ya salía regresó mi hija pequeña con mochila piscinera y comida, después de una gran pelea, me dijo, mamá eres muy caprichosa pero no te puedo dejar sola con Neni. Es uno de los muchísimos gestos que tiene esta niña y valoro enormemente.
Cuando llegamos a Cádiz no me podía imaginar lo que conllevaba bajar a la playa con: Una silla de ruedas, otra de playa, la sombrilla, la bolsa, el bolso, la nevera del agua y mi madre, sin mencionar el aparcamiento sin la concesión de la tarjeta de minusválidos por estar aún en una larga lista de espera del Centro de Valoración.
Lo primero que hicimos fue sacar a la mami del coche y sentarla en la silla, (eso más que fuerza merece maña) para después ir cargándonos como dos árboles de navidad del resto de los complementos playeros.
Por cierto, no sé en qué estaría yo pensando cuando dije: "Ala me voy sola a la playa con la Neni".
No habíamos terminado de cargarlo todo cuando en el mismo paseo marítimo aparecieron dos hombres ofreciéndose para ayudarnos y bajarla hasta la playa.
Ya en el chiringuito nos trataron con una delicadeza extrema y nos terminaron de asentar en la orilla del mar...pero es que este sábado volvimos a Cádiz antes de aterrizar en el Puerto y tanto en la playa de Cádiz como en el Puerto nos volvió a pasar lo mismo.
El año pasado Neni caminaba con la ayuda de un bastón pero este año las piernas no le responden y es prácticamente imposible llevarla sin la silla de ruedas.
Debido a las altas temperaturas sevillanas, hablamos de 47ºC en Sevilla se le hinchan las piernas, los pies y la cara, pues en Cádiz después de bañarse y regarle en repetidas ocasiones las piernas con un cubito, esa hinchazón desaparecía, parece mentira tan cerca y cómo varían las temperaturas (25ºC).
Una vez más...CÁDIZ TE QUIERO.

4 comentarios:

Mayte dijo...

Y sonrío al leerte :)

Besiños, linda.

jorge dijo...

Siempre hay gente que ayuda.

Muchos.

Lo que pasa es que nunca se habla de ellos.

Bien por la enana.

La playa tiene efectos curativos, aun asi yo vivo a 50 metros de una que tiene 10 Km y no voy nunca.

Mafalda forever dijo...

Mayte:
Gracias Mayte.
Jorge:
Seguramente tú no lo notas Jorge pero solamente la brisa del mar te beneficia sin pisar la playa.
De todas formas, cuando quieras me puedes adoptar, yo por estar al lado del mar doy dinero...

jorge dijo...

Yo por dinero doy la orilla del mar (jejeje).

¡¡Hasta gratis!!